7 dic. 2017

Pequeño ensayo sobre el semáforo

Plasmando en papel mi necesidad de concreción.


Mi disconformidad con el sistema de colores surge ante la necesidad de plasmar un concepto básico en cuanto a matices se refiere.

Bien, para poder ampliar la complejidad del tema cabe estudiar en profundidad las bases ya creadas. 



Breve explicación para mentes inquietas 

Semáforo: chintófono que, según el color que muestra, indica tu posibilidad o no de avance.


Dicho esto, debo incluir que no tengo información sobre la incorporación de mi idea en el funcionamiento del semáforo material (reales son los dos) en el sistema de tráfico, pero probablemente haga participe de mi investigación esta información que ahora me ha creado inquietud.
En cuanto a verde y rojo no hay ningún problema. Los conceptos están claros. A libre elección. Aunque debe dar bastantes comeduras de cabeza estacionarte en un color u otro.

¿Pero que pasa con los tonos intermedios?


En un principio debemos dar gracias a que existan, a que alguien los haya inventado. Los matices son, imagino, que la gran causa del nacimiento de estos. ¿Acelerar o frenar? En cuestión de unos segundos la orden cambia. ¿Está el conductor preparado para tomar una decisión en ese ímpetu de tiempo?

Amarillo; nuevo abanico de posibilidades.

El amarillo no es ni verde, ni rojo. ¿Qué hacer en ese caso?

Ni el verde o rojo te obligan a obrar de una forma determinada. Los semáforos no imponen ordenes ni ideas. Pero si te los saltas debes estar preparado para asumir la responsabilidad de tu decisión. Por otro lado si que marcan (idílicamente, esa sería la idea de funcionamiento perfecto) la posición que puedes adoptar y no equivocarte nunca. La adaptación a las leyes del semáforo son al fin y al cabo, conformidad con un sistema establecido. Romper con la magia del riesgo.
Pero siguiendo en mi linea de (en un principio) integración con el método coloril, los matices son necesarios.




La definición de amarillo (en mi opinión), esta rota. En si carece de sentido práctico. (Esto ya para expertos en el tema) Esta planteada en el más sentido físico que puede existir. Y eso para tomar decisiones no sirve. 

La idea transmitida de amarillo es confusión para el conductor. Toda la decisión de avance recae plenamente en él. Y eso no creo que sea justo.

Estoy en amarillo. Toma decisiones. O no las tomes, por precaución. Decidme ¿no es un gran follón?

No se le da permiso al semáforo para imponer sus pensamientos en el juego. Es simplemente una realidad material. ¡Rompamos con lo material!
Por eso propongo la disgregación del amarillo. Las graduaciones son difíciles, llevan su tiempo. Y los matices son necesarios pero deben estar posicionados. ¿Derecha o izquierda? Centro. ¿Centro? ¿Pero centro derecha o centro izquierda? Y aquí entra el discurso del sentido común. El que no se posiciona o esta en contra del sistema o no tiene opinión. La vida es posición. Posición y oposición.




Amarillo intermitente, amarillo transitorio. Impongamos a los amarillos mostrar sus sentimientos de avance.




Reflexión sobre o semáforo, na Cósmica de 2014.